Skip to:
Content
Pages
Categories
Search
Top
Bottom

Profile

Name

Diana Diaz

About Me

Abogado laboralista gratuito: ¿un mito a desmentir?

¿Es usted un trabajador y necesita los Mejores Abogados Laboralistas en Bogota Colombia?

¿Le asustan los costes de los litigios y las tasas judiciales?

En este artículo hablaremos de los costes de un juicio laboral y de las posibilidades que ofrece el sistema legal para reducirlos al máximo.

Costes en plural porque, además del abogado laboralista, el trabajador tiene que asumir otros costes y es justo que los conozca antes de tomar cualquier decisión.

Este artículo no pretende desanimar a los trabajadores a la hora de proteger sus derechos ni vender el mito del abogado laboralista gratuito, sino simplemente dar una visión real y fiable de los posibles costes de un caso.

Además, como se verá, hay soluciones que permiten al trabajador no adelantar las costas judiciales, pero esto no significa que todo el juicio sea gratuito.

Pero procedamos en orden, empecemos por identificar los posibles costes y luego veamos las soluciones.

Distinción entre las costas judiciales y los honorarios de los abogados
En primer lugar, hay que distinguir entre las costas del litigio y los honorarios del abogado.

De hecho, no todo el mundo sabe que para llevar un caso a los tribunales hay que asumir los costes relacionados con el procedimiento que no tienen nada que ver con los honorarios del abogado.

1. Costas judiciales
En general, los costes que debe asumir el trabajador para demandar a su empresario son los siguientes:

La Contribución Unificada: cuyo importe varía en función del valor de la demanda presentada ante el tribunal;
Sello de ingreso: para el registro de la acción, por un importe de 27,00 euros.
Costes de notificación: el coste de la notificación varía según el número de partes, el lugar y el tipo de notificación.
El importe de la cotización unificada se reduce a la mitad en el caso de un recurso de reposición por indemnización por despido o por impago.

Además, en el transcurso del procedimiento, el juez puede ordenar un asesoramiento técnico de oficio (también llamado CTU), cuyo coste corre a cargo de una o de ambas partes.

Una vez más, el coste del asesoramiento técnico varía y depende de la naturaleza y la complejidad de la tarea encomendada por el juez.

Por último, en caso de perder el juicio, el trabajador puede ser condenado por el juez a reembolsar a la otra parte las costas del proceso, que se liquidan en la sentencia.

En efecto, nuestro ordenamiento jurídico aplica el principio de pérdida (art. 91 c.p.c.) en base al cual la parte perdedora está obligada a reembolsar las costas del proceso a la parte vencedora.

Este principio, lógicamente, también implica que si el tribunal considera que las reclamaciones del trabajador son fundadas, el empresario debe reembolsar los gastos incurridos.

Skip to toolbar